Reserva Natural Educativa Montecito de Lovera

Fue oficialmente inaugurada el 26 de diciembre de 2003, El área protegida tiene una extensión de 6 hectáreas, las especies arbóreas dominantes son el algarrobo, ñandubay, espinillo, chañar, talita, palmera caranday; en cuanto a la fauna podemos encontrar aves (rapaces, pájaros carpinteros, tacuaritas, etc.) mamíferos (cuis, vizcacha, comadreja, coipo, etc.) reptiles (víboras, iguanas, tortugas, etc.) e innumerables especies de insectos ; y en dicho predio se encuentran representados distintos tipos de ambientes, desde el bosque maduro cerrado, bosque bajo abierto, pastizal, zonas bajas anegadas y laguna. Desde hace varias generaciones el “Montecito de Lovera” tuvo un uso recreativo. Los abuelos hacían allí los pic-nics de la primavera y no son pocos los que han pescado en la laguna o practicaron tiros de gomera contra la tuna.
A lo largo de los años, la imaginación popular lo soñó jardín botánico o zoológico. Finalmente, el proyecto largamente postergado de María Elena Zaccagnini y la generosidad de la familia de Héctor Lovera, que donó a la Municipalidad el inmueble, hicieron posible convertir ese espacio en reserva natural que además de conservar, educa a la comunidad sobre la importancia de respetar los procesos ecológicos para sostener la vida y el bienestar de los hombres.