Qué visitar en Concepción

Laguna del Tesoro

El Parque Provincial Cochuna comprende un ámbito de singular belleza, la Laguna del Tesoro. Luego de recorrer intrincados caminos y tras tras cruzar el arroyo El Soñador y las abruptas subidas, se llega a la Cuesta del Desesperado a 45 grados, accediendo finalmente a esta maravillosa laguna. El lugar es de una belleza espectacular ya que se encuentra ubicada al pie de los cerros más elevados de la cadena del Aconquija

Tras recorrer 15 kilómetros a pie o caballo se accede a este magnífico espejo de agua situado a 1850 metros sobre el nivel del mar. El puesto de la Laguna sirve de campamento base para las expediciones hacia los Nevados del Aconquija. Los amantes de la pesca podrán deleitarse con ejemplares como el pejerrey y truchas del río Cochuna. El color del agua es marrón verdoso y se nutre de pequeñas vertientes desde el norte desaguando por su extremo sud.

La historia de la Laguna se remonta a la época de la conquista por parte de los españoles, y dice la leyenda que los indios perseguidos por los colonizadores arrojaron todos sus tesoros al fondo de la Laguna donde es protegido por un inmenso toro negro con astas de oro. Las tierras, en un principio, pertenecieron a la parte norte del antiguo Valle del Suncho o Potrero del Suncho, hábitat anterior de los indios Aconquijas. Fue descubierta por los montañistas en la década del treinta y comenzó a ser visitada asiduamente por éstos y grupos de estudiantes de toda la provincia.


Museo del Automovilismo NASSIF STEFANO

La colección está compuesta por fotografías, archivos periodísticos, trofeos, cuatro automóviles deportivos originales y objetos variados del famoso corredor.
Dir: Av. Nasif Estéfano 242 - Tel. 421556

Ruinas de la Ciudacita

Las Ruinas consisten en recintos construidos escalonándose sobre el filo, a partir de un campo ceremonial de forma rectangular, de 40 metros de ancho por 60 metros de largo denominado en el lenguaje incaico “Kalasasaya”.
La obra impresiona por el tamaño de la superficie y la calidad del trabajo realizado con piedras lajas de color grisáceo. Las pircas tienen una altura de un metro y se observan los destrozos realizados por el paso del tiempo y la acción de guanacos y otros mamíferos. Hacia el este, a través de un camino construido con piedras lajas, se accede hacia otro grupos de recintos y luego el camino continúa ascendiendo, ya hacia el oeste, en busca del Portezuelo de Los Campos Colorados que tiene casi la misma altura de las ruinas. Luego de traspasarlo, el camino desciende en dirección de Ampajango.
Es evidente que los hombres del incaico construyeron el pueblo para establecer relaciones con los hombres del llano, y en ese lugar, por cuanto permite una visión abierta de la zona donde nace el sol. Estas ruinas, por su técnica constructiva, tienen relación directa con las ruinas de la antigua Fortaleza del Campo Pucará, en el Valle de Las Estancias. Estas poblaciones fueron desocupadas por la mitad del siglo XVII, al terminar la segunda guerra calchaquí. Los conquistadores españoles realizaron cabalgatas para erradicar la población indígena y ubicarlas en las encomiendas del bajo tucumano donde las obligaban a trabajar en la agricultura. Los estudios realizados demuestran que las ruinas representan el extremo sud del imperio incaico.