Fiesta de La Pachamama

Historia. Tradición. Costumbres. Color. Bailes. Todo esto y más es la fiesta de la Pachamama, una de las celebraciones más importantes para los tucumanos y un verdadero atractivo para el turista, quien palpará de cerca las tradiciones y creencias de los habitantes de Amaicha del Valle.
Cada año, durante tres días se congregan en Amaicha miles de adoradores de la Madre Tierra, esa fecunda naturaleza que hace germinar las semillas y madurar los frutos. El ambiente de la fiesta es tan rústico como el del pueblo y sus habitantes.
En torno de la plaza son montadas las enramadas de hojas secas soportadas por maderas, que se denominan pascanas, especie de quioscos típicos en los que el visitante podrá degustar y comprar comidas regionales.
En esta celebración se elige a la Pachamama (privilegio al que acceden sólo las mujeres de mayor edad), que es montada en un trono de piedra cubierto con ponchos o en una carroza adornada, y la acompaña el Yastay (padre de los animales), el Pujillay (el Diablo) y la Ñusta (joven que representa los frutos de la tierra).
El ambiente se impregna de color con el desfile de carrozas adornadas con guirnaldas y reveladoras de la ingenua y fértil imaginación de los vallistos.