Qué visitar en Cerrito

Biblioteca Municipal Federico Schroeder

Fue fundada el 13 de Febrero de 1904 en Pueblo General Paz, con el nombre “Biblioteca Popular General Paz” y hasta 1934 la biblioteca llevo el nombre de General Paz, luego paso a llamarse Federico Schroeder en memoria de quien fuera su fundador y ex Presidente.-
Con el pasar de los años la inactividad de Biblioteca fue creciendo debido a varios factores, y es por ello, que se decide trasladar la Biblioteca a Cerrito, y de este modo impedir que esta desaparezca, creándose de este modo La Biblioteca Pública Municipal Federico Schroeder
En la actualidad cuenta con más de 8.100 volúmenes, algunos de los libros son aquellos que datan desde su fundación. Se encuentra situada en Plaza Las Colonias, en un moderno salón, en ella se pueden llevar a cabo distintas actividades culturales, conferencias, charlas, muestras etc. y es visitada y consultada permanentemente por distintos alumnos de las escuelas de la localidad.

Museo Regional de Cerrito

Esta vieja casona fue construida por el Coronel José Francisco Antelo y cuenta parte de la história y cultura del pueblo.

Reserva Natural Educativa Montecito de Lovera

Fue oficialmente inaugurada el 26 de diciembre de 2003, El área protegida tiene una extensión de 6 hectáreas, las especies arbóreas dominantes son el algarrobo, ñandubay, espinillo, chañar, talita, palmera caranday; en cuanto a la fauna podemos encontrar aves (rapaces, pájaros carpinteros, tacuaritas, etc.) mamíferos (cuis, vizcacha, comadreja, coipo, etc.) reptiles (víboras, iguanas, tortugas, etc.) e innumerables especies de insectos ; y en dicho predio se encuentran representados distintos tipos de ambientes, desde el bosque maduro cerrado, bosque bajo abierto, pastizal, zonas bajas anegadas y laguna. Desde hace varias generaciones el “Montecito de Lovera” tuvo un uso recreativo. Los abuelos hacían allí los pic-nics de la primavera y no son pocos los que han pescado en la laguna o practicaron tiros de gomera contra la tuna.
A lo largo de los años, la imaginación popular lo soñó jardín botánico o zoológico. Finalmente, el proyecto largamente postergado de María Elena Zaccagnini y la generosidad de la familia de Héctor Lovera, que donó a la Municipalidad el inmueble, hicieron posible convertir ese espacio en reserva natural que además de conservar, educa a la comunidad sobre la importancia de respetar los procesos ecológicos para sostener la vida y el bienestar de los hombres.