Qué visitar en San Fernando del Valle

Casa de la Puna

Desde su propia arquitectura construida a base de adobe, pero con exquisitos toques de modernidad, la Casa se constituye en un bello espacio cultural, en el cual podemos vivir y sentir la experiencia de la artesanía textil. La Casa de la Puna nos transporta a la Puna catamarqueña sin salir de la Ciudad.
Es aquí donde se desarrolla el Programa Textil Artesanal, mediante el cual, las manos expertas de artesanos despliegan todo su talento y magia para crear piezas textiles con calidad de exportación.

Catedral Nuestra Señora del Valle

Desde el hallazgo de la venerada, que tuvo lugar entre 1.618 y 1.620, fueron varios los templos construidos en su honor.
La construcción del edificio actual se inicia en 1.859 y se termino de construir en 1.869. Este templo es uno de los más importantes en su tipo que hay en el país, fue declarado “Monumento Histórico Nacional” el 5 de Abril del año 1.941. La fachada, con su imponente atrio que avanza hacia la vereda (ahora reemplazada, al igual que la calzada, por el Paseo de la Fe, construido en 1.995 por la Municipalidad de la Capital, en adhesión a los 300 años del traslado de la sagrada imagen hasta su actual templo).

Dique El Jumeal

Es un pequeño espejo de agua ubicado al pie de la Sierra Colorada en los faldeos del Ambato. Este embalse se alimenta del Río El Tala, y fue construido como reserva en 1.942. Su nombre proviene de “jume”, planta parecida al junco, característica de la zona.
Es ideal para hacer caminatas o andar en bicicletas. Durante el paseo se aprecia la flora autóctona, en la que predominan los lapachos y jacarandas floridos en primavera, y en la montaña los cactus.
El camino a El Jumeal transcurre por una altura superior a 700 m.s.n.m. Los paradores que miran hacia la Ciudad o hacia la cascada que alimenta al dique, constituyen verdaderos balcones para el disfrute del paisaje montañoso y verde, de los edificios sobresalientes y del progreso de la ciudad con sus nuevos barrios.

Fábrica de Alfombras “El arte de Pintar con los Hilos”

En la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca hay un lugar en el que se entretejen sueños y colores. Desde 1.954, la Fábrica Artesanal de Alfombras rescata un antiquísimo patrimonio textil y cultural, que se transmite de generación en generación. Aquí, se tejen alfombras y tapices que han trascendido las fronteras, compitiendo a nivel internacional con la calidad de las alfombras persas. Una visita al taller de alfombras permite al visitante curioso apreciar el delicado trabajo que allí se realiza.

Gruta de la Virgen del Valle

Es el lugar donde, según los testimonios y la tradición, fue encontrada la Imagen de la Virgen María, entre 1.618 y 1.620.
Este templete fue inaugurado el 26 de Abril de 1.941, día en que se iniciaron las fiestas conmemorativas del cincuentenario de la Coronación.
Conforme lo muestra el grabado, es un templete que cubre la gruta propiamente dicha, donde se levanta un sencillo altar de piedra a cuyo costado tiene una pequeña sacristía.

Mercado Artesanal

Es una gran sala donde se exhiben productos variados de la artesanía catamarqueña que pueden ser adquiridos allí mismo: alfombras de excelente calidad por su diseño, pullos, tapices, ponchos y prendas de vestir son algunas de las muestras de la habilidad y calidad centenaria de nuestra artesanía textil. También abundan las creaciones en piedra, cerámica y madera que reproducen los modelos heredados de nuestra cultura Aguada.

Museo Arqueológico Adán Quiroga

Fue creado en el año 1943 y constituye el reservorio arqueológico más importante de la Provincia de Catamarca. Su propulsor y creador fue el Padre Fray Salvador Narváez, quien forjó casi la totalidad de sus colecciones. Ese patrimonio inicial, luego se fue acrecentando con piezas provenientes de los trabajos de campo realizados en Belén, Santa María, Ambato y Tinogasta.
La colección que atesora es considerada una de las más interesantes y hermosas del mundo, tanto desde el punto de vista estético como artístico; su mayor interés reside en piezas de “Cultura de la Aguada” y “Cultura Cóndor Huasi”, aunque se exhibe importante material arqueológico de todo el territorio catamarqueño. Desde los trabajos de piedra de las primeras culturas que poblaron estos valles y montañas, hace más de 10.000 años, hasta aquellos que fueron contemporáneos de la Conquista Española.

Paseo General Navarro La Alameda

Histórico paseo de la Ciudad que antiguamente tenía en el centro un gran estanque o lago artificial que oficiaba de reserva de las aguas provenientes del río El Tala.
El 3 de febrero de 1.859 se inauguró el templete destinado a la banda de música. Hoy en el quiosco donde tocaba la banda de música, reposa una gran corona, réplica exacta, a gran escala, en hierro forjado, de la de oro con la que se coronó a Nuestra Señora del Valle, como Limpia y Pura Concepción del Valle. La réplica de la corona fue colocada allí en el centenario de la Coronación.

Plaza 25 de Mayo

Es el principal paseo público de la ciudad, ubicada en el centro de esta, es considerado uno de los máximos exponentes en su género, por la sucesión de desniveles que caracteriza su diseño. Aún conserva un retoño del pino de San Lorenzo, además de varias fuentes y esculturas.En el centro se encuentra la estatua del Gral. José de San Martín colocada en 1.915.

Pueblo Perdido de la Quebrada

El Sitio arqueológico representa un testimonio de inmenso valor de lo que fue la cultura de “La Aguada” en su fase inicial.
Se trata de un conjunto de más de 40 recintos levantados con piedra y techos de torta de barro o ramas entretejidas, agrupados alrededor de un espacio común o plaza.
El entorno natural del sitio se destaca por la presencia de grandes cardones, que en algunos casos, alcanzan los 10 metros de altura y varios siglos de antigüedad.

Templo San Francisco

Este Templo es el tercero que se levanta en el lugar. La piedra fundamental fue colocada en el año 1.882, finalizando su construcción en el año 1.895. El autor del proyecto fue el filósofo y arquitecto fray Luís Giorgio. Para la construcción de la Iglesia, Giorgio plantea un gran volumen sin torres y con un amplio espacio libre al frente, logrando una perspectiva única desde la calle Esquiú, que tiene como telón de fondo, hacia el oeste, las cumbres del cerro Ambato.