Qué visitar en Ancasti

Cueva de la Candelaria

Desde la villa de Ancasti se llega a la cueva de la Candelaria por la Ruta Provincial N°7 que se encuentra a 25 km, de los cuales 10 km son de pavimento, 15 de camino consolidado y 350 metros aprox. de caminata por senderos hasta la entrada de la cueva. La cueva de la Candelaria es un centro ceremonial perteneciente a la Cultura Aguada, y en su interior se pueden apreciar Representaciones Antropomorfas (danzarines y pastores) y zoomorfa (figura del jaguar de múltiples cabezas) que tienen entre 1.000 y 1.500 años de antigüedad por lo que corresponden a la etapa Tardía de la Cultura Aguada. También se encuentran representados cazadores y recolectores provenientes de todo el Noroeste Argentino que llegaban hasta el lugar y dejaban representadas sus actividades. La técnica utilizada en las pinturas rupestres es una pigmentación vegetal mezclada con cal.
Según se cuenta, los antiguos moradores de esta cueva, utilizaban el fruto del cebil que se encuentra en toda la zona como alucinógeno para realizar las representaciones y sus rituales. La cueva de la Candelaria logra conservarse en el tiempo porque está protegida del sol y el agua, por la técnica usada en las pinturas y sobre todo por estar lejos de la mano del hombre.

Dique de Ipizca

Este dique está emplazado en una garganta serrana. Su lago artificial se encuentra a 1.000 m.s.n.m, enclavado sobre el Rio Las Beatas. El lugar de un clima excepcional atrae por su belleza y se ha convertido en un verdadero paraíso para los amantes de la pesca deportiva de pejerreyes y percas, entre otras variedades, además de un bálsamo de tranquilidad y verdor. En este sitio el panorama se compone principalmente de ríos y arroyos serranos como los de la Peña Partida, Rincón de Ipizca, Río de la Plata entre otros.

La Tunita

El sitio arqueológico de La Tunita se encuentra ubicado a 20 km de la cabecera del departamento de Ancasti y es un yacimiento arqueológico perteneciente a la cultura de la Aguada. La cronología de estas pinturas data del 450 d.C. al 950 d.C.
Con una gran expresión plástica y artística perteneciente al período agroalfarero medio o formativo superior son únicas por el contexto que representan, en el cual hay una profunda fusión del paisaje natural y un escenario ritual. Las representaciones de este sitio arqueológico, revelan una ideología mágico- religiosa que gira alrededor del “Shaman” (sacerdote-hechicero), el felino y el uso de alucinógenos como el cebil.
La plasticidad y el colorido de estas expresiones gráficas, le confieren una connotación especial que enfatiza el mensaje simbólico, convirtiéndolas en una de las más importantes de Latinoamérica, desde el punto de vista estético.

Descubrir en un trekking los maravillosos secretos que guardan las Sierras de Ancasti es una experiencia sin igual. La Quebrada del Tipan, La Madrecita del Alto del Rosario, La Niña del Agua y El Alto del Hoyo, son lugares de ensueño que combinan leyendas y paisajes que invitan a ser visitados.